Los nuevos 50
Quién iba a pensar que los nuevos 50 llegarían con una ola de violencia hacia el cuerpo y que este empezaría a sufrir una transformación que hasta antes de esa edad eran completamente impensables. Todo empezó para mí, antes de cumplir los 50 con la bendita menopausia y los cambios tan abruptos sufridos no sólo por la parte física sino también por la parte emocional y eso sin contar que no fui una de esas mujeres a las que se les dio por llorar, gritar, estar mal humorada, irascible y demás. Pasé día, tras día, tras día, sin poder dormir porque somos invadidas por un calor del demonio que nos hace sudar hasta los malos pensamientos y dormir acompañada y la amada cobija se convirtieron en nuestros peores enemigos. Repelía los lugares cerrados, los abrigos, las camisas manga larga, el cabello suelto, el maquillaje y nada de comer dulce, porque ahí sí que la cosa se complicaba porque las muchas calorías hacían que los episodios de calor y desesperación se dieran con más frecuencia. An...